SIMPOSIO INTERNACIONAL POR LOS DERECHOS DE LA NATURALEZA

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SIMPOSIO INTERNACIONAL POR LOS DERECHOS DE LA NATURALEZA

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10 AÑOS DE RECONOCIMIENTO DE LOS DDN EN LA CONSTITUCIÓN
ECUATORIANA
QUITO-ECUADOR
27 y 28 de septiembre, 2018

QUITO, Ecuador – El 27 y 28 de septiembre de 2018, la Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza (GARN), junto con sus miembros y aliados, llevó a cabo el Simposio Internacional por los Derechos de la Naturaleza para conmemorar su décimo aniversario en la Constitución ecuatoriana, en la Universidad Andina Simón Bolívar. El reconocimiento se logra mediante la ratificación de un referéndum popular el 28 de septiembre de 2008. Desde entonces, al menos siete países han reconocido los derechos inherentes y la legitimación de la naturaleza en sus sistemas jurídicos.

En el primer día de este evento histórico, los asistentes escucharon a profesores, expertos legales, líderes indígenas, activistas, economistas, funcionarios gubernamentales, artistas, autores y ecólogos de 17 diferentes países y de siete pueblos indígenas, como panelistas y moderadores. Participaron cada día más de 300 personas de 73 países y más de 70 personas de comunidades de provincias del Ecuador.

Durante el segundo día del Simposio, se realizaron profundos análisis y reflexiones sobre los casos de Derechos de la Naturaleza en Ecuador y sobre el trabajo realizado en estos 10 años. Expertos, abogados, activistas, académicos y líderes indígenas, expusieron sobre el tema. A partir del Simposio se generó la Declaración del Simposio Internacional sobre Derechos de la Naturaleza disponible en: www.therightsofnature.org

Es importante recalcar que este Simposio se da en un momento coyuntural de gran importancia para la región,debidoal anuncio del Gobierno ecuatoriano y varios latinoamericanos sobre la ratificación del Acuerdo de Escazú que permitirá avanzar hacia una mejor protección del ambiente y más garantía de derechos para quienes lo protegen y avances con el Principio 10. Desde la sociedad civil reunida en este Simposio saludamos y felicitamos a los países latinoamericanos, especialmente Ecuador por esta firma. En l Simposio todos los participantes expresaron su  reocupación y solidaridad con los afectados por el caso Chevron-Texaco. Este desastre sigue presentando graves consecuencias con el área afectada y sus pobladores en la Amazonía ecuatoriana y exigimos que Chevron-Texaco pague.

Para obtener más información sobre GARN, visite https://therightsofnature.org/ y sobre el
Simposio: https://rightsofnaturesymposium.com/

 

Simposio Internacional por los Derechos de la Naturaleza

Declaración

Nosotros y nosotras, los y las ciudadanos y ciudadanas del mundo, activistas, académicos, operadores de justicia, personas diversas, indígenas y pueblos de la Tierra, miembros del Movimiento Global por los Derechos de la Naturaleza, de la Madre Tierra, Pachamama, reunidos en Quito los días 27 y 28 de septiembre de 2018, a los diez años de su reconocimiento constitucional en Ecuador, asumimos el compromiso de iniciar un proceso para co-crear una
Declaración de Principios para el cuidado de la Madre Tierra que pueda ser transmitida a próximas generaciones:

PREOCUPADOS por la dominación, manipulación, privatización y subordinación de la Madre Tierra por parte del ser humano y de sus hegemónicos sistemas de acumulación, que trata a la Tierra y sus procesos naturales como bienes apropiables, recursos naturales ilimitados y explotables;

CONOCEDORES de que la forma antropocéntrica de entender a la Naturaleza nos ha llevado a una crisis ecológica sin precedentes en la historia de la Tierra, que está devastando la vida en el planeta y que se manifiesta en la deterioro
de los ecosistemas originales, en el cambio climático, con extinciones masivas de especies de animales y plantas, en la contaminación de las fuentes de agua y océanos, disrupción del ciclo natural del agua, inequidad social, la hambruna,
la inseguridad de la soberanía alimentaria, en la crisis energética, lo que nos ha llevado a lo que ha se llamado el Antropoceno;

CONSCIENTES que los seres humanos somos una especie más en la Tierra y somos parte de ella debemos deconstruir y descolonizar nuestra mente para cambiar nuestro comportamiento, entendiendo que dependemos de la Madre Tierra para nuestra subsistencia y que tenemos el deber de cuidarla por nuestro bien, de las otras especies y de la Tierra misma;

INSPIRADOS en las luchas de los movimientos y pueblos que demandan el reconocimiento de los derechos y respeto de la Madre Tierra, en los avances jurisprudenciales en todo el mundo como por ejemplo: Río Vilcabamba, Río
Blanco en Ecuador; Río Atrato y Amazonía en Colombia; Río Doce en Brasil; Río Ganges y Yumana en la India; Río Whanganui y el Parque Nacional Te Urewera en Nueva Zelanda; entre muchos otros; en la Constitución de la
Ciudad de México, en los reconocimientos en ordenanzas municipales de los Estados Unidos y Argentina y Brasil; y leyes como en Bolivia, en las declaraciones de parlamentos indígenas como de los Sami y de la Nación Ponca y en el trabajo del mismo Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza; los cuales, conforme al principio de no regresión reconocido a nivel regional e internacional, no se pueden retroceder;

REAFIRMAMOS nuestro reconocimiento y compromiso por los Derechos de la Naturaleza y el concepto ancestral de la Madre Tierra y al universo que nos creó;

RECONOCEMOS la necesidad de un cambio de paradigma, para entender y aplicar la ley desde una perspectiva antropocéntrica a una ecocéntrica;

RECONOCEMOS la necesidad de aprender del conocimiento ancestral de todas las culturas y pueblos, en particular de los Pueblos y Nacionalidades Originarias, de relacionarnos con la cosmología espiritual y holística de la vida
y de establecer una relación equilibrada y armoniosa con nuestra Madre Tierra y nuestro Padre Cielo.

HACEMOS un llamado a una vida plena y digna de todos los seres que habitan la Madre Tierra, con respeto y dignidad, y

DECLARAMOS:

1. Que reconocemos los Derechos de la Naturaleza, de nuestra Madre Tierra o Pachamama, reconocidos en la Constitución de Ecuador de 2008, en la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra en Bolivia
2010, en la Carta de la Tierra de las Naciones Unidas, y más derechos derivados de las leyes naturales y la democracia de la Tierra y de todas las formas de vida en el planeta, incluidos los seres humanos, deben ser reconocidos y protegidos por los Estados.

2. Que los elementos naturales del agua, el aire y el suelo y todos los seres y formas de vida que habitan el planeta y son parte de la comunidad de la Tierra, son sujetos de derechos y tienen derecho a vivir, a ejercer su papel dentro de los procesos de renovación continua de la Tierra, a coevolucionar, a reconocer su personalidad y conciencia y a proteger su existencia en la diversidad.

3. Defendemos lo sagrado y rechazamos la privatización, mercantilización y compra y venta de aire, árboles, suelo, carbono y metano, plantas, semillas, agua, biodiversidad y todos los ciclos de la vida porque viola los Derechos de la Naturaleza.

4. Los objetivos políticos, económicos y sociales de los seres humanos deben subordinarse a los ciclos de vida y leyes que surgen de los sistemas naturales. Reiteramos que el cambio de paradigma en el modelo actual es una prioridad urgente.

5. Las actividades humanas extractivas, depredadoras, cosificantes, y mercantilizadoras, es decir, el capitalismo, que alteran el equilibrio, amenazan, destruyen las vidas de otros seres y alteran los ciclos de vida de la naturaleza, como la tala, la mega minería, la extracción del petróleo, el monocultivo de árboles, las mega represas, los organismos
modificados genéticamente, la financialización de la naturaleza, los mercados de carbono, las compensaciones de carbono y la geoingeniería, constituyen una grave violación de los Derechos de la Naturaleza, por lo que deben detenerse de inmediato.

6. Los Derechos Humanos deben estar en armonía con los Derechos de la Naturaleza, y viceversa; la plena vigencia de los mismos sólo se garantizará con el ejercicio efectivo de los demás, y viceversa. La promoción y protección de los Derechos de la Naturaleza promoverá la dignidad de las personas y los pueblos y la armonía del ser humano con
la Madre Tierra.

7. Las actividades humanas necesarias para su supervivencia como especie deben realizarse manteniendo el sistema de vida colectiva y la capacidad de regeneración de la Madre Tierra, avanzando hacia la construcción de sociedades biocéntricas basadas en una transición justa del extractivismo y el capitalismo.

8. Las personas, organizaciones, pueblos y colectivos tienen la obligación de cuidar, difundir y luchar por la aplicación de los Derechos de la Madre Tierra, fortaleciendo las organizaciones sociales y la participación colectiva. Los defensores y cuidadores de la Madre Tierra tienen derecho a una protección especial y al respeto por sus actividades de defensa.

9. Nos unimos al llamado a construir una nueva relación entre la humanidad y las bacterias, que va más allá de la metáfora de la guerra y el uso indiscriminado de antibióticos, y reconoce que las bacterias son parte de lo que los seres humanos son y son los inventores. De la vida en la tierra y de su sustento principal. Teniendo en cuenta que estas criaturas invisibles son el corazón ecológico de la Madre Tierra, debemos reconocerles como sujetos de derechos.

10. Los Estados deben reconocer los Derechos de la Naturaleza en sus sistemas legales y garantizar su implementación efectiva a través de los mecanismos de las leyes y políticas públicas, en particular, deben promover una Corte Internacional diseñada a partir del Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza, para sancionar el daño
grave y sistemático a la Madre Tierra, y haciendo que este reconocimiento se lleve a nivel de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra. Asimismo, los Estados deben cooperar para la plena vigencia de los Derechos de la Naturaleza, para que complementándose entre sí, se refuercen los Derechos Humanos.

11. Los Estados, la sociedad civil, los Pueblos y Nacionalidades Originarias de la Madre Tierra, las organizaciones y las comunidades deben promover la difusión de los Derechos de la Naturaleza en sus sistemas educativos, especialmente en los programas de educación básica o primaria.

12. Resolvemos declarar la Década de los Derechos de la Naturaleza (2018-2028), un período crucial en la historia en el que la humanidad se enfrenta a decisiones clave para garantizar su supervivencia, rectificando y derogando ciertas decisiones políticas y prácticas económicas que en los últimos siglos han provocado un deterioro en la calidad ambiental y la integridad territorial de la Madre Tierra. Esta Declaración de la Década de los Derechos de la Naturaleza debe ser aceptada y promovida por los Estados y especialmente por las Naciones Unidas, para elevar nuestra conciencia y recuperar el sentido de la vida.

 

By | 2018-10-12T10:37:55+00:00 octubre 12th, 2018|Categories: Activismo Ambiental|0 Comments

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